Microcirugía
La microcirugía no es un término exclusivo de la cirugía estética y reparadora y solo refiere a la utilización de un microscopio para ciertos procedimientos en neurocirugía, oftalmología, y muchos otros. Esto permite, en cuanto a la cirugía plástica y reconstructiva, utilizar técnicas muy finas para cirugías muy puntuales. Este tipo de cirugía debe ser llevada a cabo por un profesional especializado en cirugía reconstructiva y en un Centro Médico que cuente con los medios necesarios como por ejemplo, terapia intensiva, banco de sangre etc.
Uno de los casos en los que se utiliza habitualmente este tipo de procedimiento es en las fracturas complejas de pierna, donde se requiere transferir un músculo de la pared abdominal para cubrirla. También en aquellos casos en que se necesita poner tejido de otras zonas para cubrir grandes pérdidas cutáneas, dentro o fuera de la boca. Un buen ejemplo es el caso de los tumores resecados, donde se procede a la aplicación de un trozo de tejido para cubrir el defecto, conectando los vasos sanguíneos mediante microcirugía, en una intervención que puede llegar a demandar hasta 11 horas.
Riesgos de la reconstrucción micro quirúrgica
Como toda cirugía, la reconstrucción micro quirúrgica también demanda ciertos riesgos, los cuales -teniendo en cuenta los beneficios que se pueden lograr- son muy aceptables. Tratándose de procedimientos más complejos, requieren internación que puede oscilar entre una y dos semanas y en algunos casos hasta puede requerir transfusión sanguínea y hasta el ingreso a una unidad de cuidados especiales o intensivos. El mayor riesgo es el fracaso, del que no hay retorno.
Los resultados exitosos de la microcirugía con colgajos libres son mucho más elevados que en muchas cirugías tradicionales y varía entre un 87% y 98% según se trate de miembros inferiores o reconstrucción mamaria. En cuanto a los reimplantes, los porcentajes disminuyen y varían según la experiencia del centro asistencial.
